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¿De qué trata Diablo? (El comienzo)

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Diablo es una de las franquicias más populares del estudio Blizzard y también de las más longevas. Desde 1996, esta saga ha cautivado a más de una generación en un mundo oscuro a través de una trama escrita con sangre pero, ¿sabes realmente de qué trata su historia?

Ahora que tenemos Diablo 4 en el horizonte y confirmado (finalmente) de manera oficial, aquí te dejamos un compendio —en varias partes— de todo lo sucedido en el mundo de la legendaria franquicia de Blizzard. Ya sea que conozcas fragmentos y quieras saber más o seas un primerizo interesado, estás en el lugar perfecto.

Siendo una historia inmensa por contar, la separaremos en varias partes. Te dejo a continuación los enlaces directos para tu comodidad:

Al hablar de la historia de Diablo, obviamente incluiré spoilers. ¡Sigue leyendo bajo tu propio juicio!

¡Comencemos!

¿De qué trata Diablo?

Todo comenzó con Anu, el único ser existente en todo el universo. Al poseer tanto bien como mal dentro de su cuerpo, este dios decidió expulsar todo sentimiento y pensamiento oscuro dentro de él para convertirse en una deidad pura y bondadosa. Al hacer esto, una entidad maligna nació de esta energía: la criatura conocida como Tathamet.

Anu y Tathamet lucharon durante eones hasta que ambos se mataron mutuamente. La energía pura que quedó como residuo de la batalla creó a los Cielos Superiores, mientras que su contraparte malvada sirvió como fundación de los Infiernos Ardientes.

De las siete cabezas de Tathamet nacieron los Grandes Males, demonios que controlaron todo el mal naciente de los Infiernos Ardientes. Se dividieron en Males Menores —Belial, Azmodan, Duriel y Andariel— y Males Supremos —Mefisto, Baal y Diablo—.

De la misma manera, de la energía pura de Anu surgieron arcángeles supremos que controlaron los Cielos Superiores. Ellos eran Imperius —Arcángel del Valor—, Tyrael —Arcángel de la Justicia—, Auriel —Arcángel de la Esperanza—, Itherael —Arcángel del Destino— y su líder Malthael —Arcángel de la Sabiduría—.

El poder del bien y el mal continuó su lucha en una guerra que duró por mucho tiempo con motivo de conseguir la Piedra Ecuménica, un artefacto nacido de la energía de Anu capaz de crear mundos y vida sin restricciones. Esta batalla fue conocida como el Conflicto Eterno y tomó lugar en Pandemonio, una dimensión que conectaba al cielo y el infierno donde también descansaba dicha piedra.

Inarius y Lilith

Como con cada guerra, surgieron renegados de ambos bandos. Inarius por parte de los ángeles y Lilith del lado de los demonios. Ambos escaparon del Conflicto Eterno y se robaron la Piedra Ecuménica para crear un nuevo mundo al cual llamaron Santuario. Los dos se enamoraron y de ellos nacieron las criaturas conocidas como Nefalem, es decir, los humanos.

Al poseer sangre de ángeles y demonios, los Nefalem eran más poderosos que sus contrapartes puras, sin embargo su potencial fue restringido gracias a la energía de la Piedra Ecuménica y con el paso de las generaciones fueron perdiendo sus grandes habilidades. Inarius creó una montaña conocida como el Monte Arreat alrededor de la piedra como protección y escondite de todo aquel que buscara usar su poder.

Por desgracia…

Tanto ángeles como demonios se percataron de la existencia de Santuario. Mefisto, líder de los Infiernos Ardientes, acordó con los ángeles en dejar en paz este mundo y a todos los que lo habitaban. Sin embargo, los Males Menores cuestionaron esta decisión y comenzaron a dudar sobre el mandato de los Males Supremos, lo cual comenzó una guerra civil.

Males Menores y Supremos combatieron en los Infiernos Ardientes por el liderazgo. A pesar de ser más poderosos, Mefisto, Baal y Diablo perdieron finalmente esta guerra y fueron exiliados hacia Santuario (este evento fue conocido como el Exilio Oscuro).

La captura de los Males Supremos

El Concilio de Angiris se percató de este suceso y Tyrael, Arcángel de la Justicia, actuó inmediatamente para atrapar a los Males Supremos en Santuario. Con ayuda de las Piedras Esenciales —fragmentos de la Piedra Ecuménica—, el ángel pensaba atrapar las almas de los demonios y contener su maldad. Lo que nadie sospechaba es que todo era un plan de los tres hermanos…

Las Piedras Esenciales no serían suficientemente poderosas para atrapar a los Males Supremos. Tarde o temprano, los hermanos corromperían esta energía que los capturaba y a todos quienes se acercaran lo suficiente. A través de esto, Mefisto planeaba controlar la Piedra Ecuménica (que estaba conectada con las otras tres piedras) y así ganar el Conflicto Eterno.

Mefisto fue capturado por los Zakarum, una secta de guerreros de luz que se encargó de vigilar al demonio. Lo que no sabían estos Nefalem es que el Mal Supremo los corrompería lentamente hasta su inevitable escape de la piedra.

Baal rompió su Piedra Esencial pero fue capturado por Tal Rasha, un hechicero perteneciente a los Horadrim. Estos eran un grupo de poderosos magos reunidos por Tyrael con el propósito de cazar a los Males Supremos. Ahora atrapado dentro del cuerpo del Nefalem, ambos fueron sepultados en una tumba apartada de la humanidad donde permanecerían por toda la eternidad.

Diablo fue el último Mal Supremo en ser capturado. Su cuerpo fue encerrado en la Piedra Esencial dentro de las catacumbas de la catedral de Tristram, un pueblo pequeño y humilde en Santuario.

¡Y aquí inicia el primer juego de Diablo! Como puedes ver, hay mucha información importante incluso antes de que la historia de los títulos comience.

Si te interesó lo que leíste, ¡no te despegues de VGEzone para la continuación de la historia!

Checa el sitio oficial de Diablo 4.

MixMixBits

¡Apasionado por los Survival Horrors, JRPGs y los títulos de peleas!

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